Sintomatología

El síntoma general es el prurito (picor intenso) acompañado de eritema y suele aparecer de forma brusca. Este puede ser llevadero pero en estados agudos puede resultar incapacitante para la vida diaria. El resto de sintomatología son efectos secundarios al rascado de las lesiones, pudiendo desencadenar en pápulas y vesículas, liquenificación, costras, dermatitis exfoliativa y/o impetigización.

Dentro de las lesiones cutáneas, encontramos diferentes manifestaciones:

LESIONES AGUDAS:

  • Pápulas exudativas.
  • Vesículas.

LESIONES SUBAGUDAS:

  • Vesículas.
  • Áreas de liquenificación (costras y escamas).

LESIONES CRÓNICAS:

  • Nódulos y placas sobre zonas de piel engrosada y fibrótica, de color rojo mate y muy pruriginosas.

Sobre cualquiera de estas lesiones puede desarrollarse una infección por Staphylococcus aureus. La bacteria puede penetrar a través de las grietas de la piel, favoreciendose esta entrada con el rascado, y colonizar las lesiones, agudizando aún más el cuadro clínico. Por otro lado, en casos graves la piel puede ser más vulnerable a padecer infecciones víricas por herpes simple, Molluscum contagiosum, así como infecciones fúngicas.Tras el establecimiento del tratamiento adecuado, es posible que la zona presente áreas de hipo o de hiper pigmentación, las cuales puede que no desaparezcan nunca.

¿Cuando suelen aparecer los síntomas?

  • Lactantes: Es frecuente, entre la 6ª y 12ª semana de vida, la aparición de una dermatitis eritematosa, pruriginosa, que cursa con lesiones exdudativas en zonas localizadas de las mejillas, pómulos, zona perioral, frente, cuero cabelludo, mentón y pabellones auriculares. Cuando las lesiones aparecen antes del 3º ó 4º mes, hablamos de una dermatitis seborreica. Se cree que esta dermatitis puede ser una forma de inicio de una dermatitis atópica. Las lesiones suelen ser exudativas y húmedas.
  • Niños: Comparten manifestaciones semejantes al lactante, aunque predominan los signos de enfermedad cutánea crónica (liquenificación con piel dura o seca, pliegues cutáneos muy evidentes como consecuencia del rascado). Las zonas más afectadas son las de flexión (codos y rodillas), pliegues de la muñeca, nuca, nalgas, así como la zona perioral y periorbitaria.

 

  • Adultos: Las manifestaciones pueden ser difusas con una ámplia distribución por todo el cuerpo. Las más comunes suelen aparecer en zonas de flexión, manos o pies. Un signo frecuente de atopía en adultos es la dermatitis del párpado superior.

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