Lista de productos hidratantes y protectores para evitar la dermatitis

El pilar fundamental del cuidado de las pieles atópicas es el mantenimiento de una correcta hidratación, ya sea durante los brotes o cuando la persona o el niño no estén pasando por un proceso agudo. Es un tratamiento general de mantenimiento a base de hidratantes y emolientes y que deben aplicarse tras la ducha, cuando la piel todavía está húmeda (existen productos que son excepción).

El objetivo principal de estas sustancias consiste en la máxima retención posible de agua para formar y fortalecer la capa protectora de la piel, pero a su vez, también se necesitan lípidos que son las estrcuturas que forman la barrera encargada de la retención. Concretamente, en situaciones de desequilibrio cutáneo, son los ácidos grasos esenciales de origen vegetal (alfa-linolénico, linoleico, …) los que se ven afectados, disminuyendo drásticamente sus concentraciones y afectando directamente a la estabilización de la membrana protectora compuesta de ceramidas y colesterol. Por este motivo, se suelen emplear aceites muy ricos en estos componentes como lo es el aceite de rosa mosqueta o el de onagra.

Para los casos de piel atópica existen muchos y diversos productos comerciales, por lo que es mejor destacar los activos o sustancias válidas para el tratamiento y la prevención de esta patología:

  • Alantoína: posee propiedades calmantes ante cualquier irritación cutánea.
  • Glicerina combinada con almidón de arroz: su función principal es la de absorber la máxima cantidad de agua posible.
  • Niacinamida: actúa como antiinflamatorio.
  • L-isoleucina: no retiene agua ni lípidos pero ayuda a proteger la piel mediante la síntesis de péptidos con actividad antimicrobiana, pues la piel en estados débiles es más susceptible de padecer infecciones y otras enfermedades.
  • Avena: perfecta para calmar el picor y suavizar la piel.
  • Siliconas: su presencia en crema u otros compuestos sirven para proteger la piel mediante aislamiento.
  • Manteca de Karité: contiene una mezcla formada principalmente por ácido oleico, linolénico, esteárico, palmítico, catequinas y vitamina E. Posee propiedades calmantes, antiinflamatorias, emoliente e hidratante.
  • Vitamina E: Además de sus propiedades antioxidantes, provoca el fortalecimiento de la barrera cutánea al disminuir la pérdida de agua existente entre la epidermis y la dermis (transepidérmica).
  • Ácido rosmarínico:  posee propiedades antiinflamatorias.
  • Vaselina o parafina: al igual que pasaba con las siliconas, generan una especia de film protector para evitar que el agua de la piel se evapore.
  • Capriloilglicina: se encarga de mantener el equilibrio de nuestra flora cutánea (bacterias que habitan normalmente en nuestra piel y que no son nocivas en exceso). Por eso, previene de posibles infecciones.
  • Skeletenoma Costatum (extracto): previene la irritación y posee propiedades calmantes.
  • Nicotinamida: alivia el picor y reduce la inflamación.
  • Octyldodecanol: es un emoliente tradiconal en muchas cremas y lociones. Mantiene la piel lubricada.
  • Polidocanol: Calma el picor de la piel

 

 

 

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